
Título: Caracas La ciudad Colonial y Guzmancista.
Autor: Graziano Gasparini
Editor: Ernesto Armitano.
Imprenta: Talleres gráficos Armitano, C.A.
Lugar: Caracas
Año: 1978
Una de las figuras pioneras y significativas de los orígenes de las disciplinas de la historia de la arquitectura y del urbanismo, así como de la restauración en Venezuela, la constituye el arquitecto, historiador, restaurador, fotógrafo, y pintor Graziano Gasparini Viola, en donde nos dejó maravillosos textos que han sido seleccionado por los académicos por ser culturalmente importante, entre ellos tenemos este texto seleccionado, Caracas la ciudad colonial y guzmancista donde fue principalmente una ciudad residencial de unitaria y modesta relación volumétrica, en donde se combinan los monumentos coloniales y guzmancistas estableciendo un acontecimiento originario en la constitución urbana; algunos historiadores y comentaristas destacaron su aporte a la historiografía venezolana como también a la fundación de la ciudad de Caracas convirtiéndose en una valiosa información a la arquitectura venezolana.
El contenido de este texto del escritor Gasparini no da un análisis histórico – arquitectónico de la ciudad de Caracas pensado como una secuencia constructiva en el tiempo, sin embargo esto
permite considerar la arquitectura como una actividad colectiva que va configurando la imagen de la ciudad. La arquitectura como tema central de este texto, logra reunir en distintas épocas
históricas el carácter total de los hechos urbanos. La evolución de la ciudad a través del tiempo, es algo que permanece a pesar de sus transformaciones y funciones. El sacrificio y la desaparición de conjuntos ambientales ha sido consecuencia del crecimiento violento que ha exigido la ciudad de Caracas, sin embargo en la Caracas colonial guzmancista son los monumentos el elemento principal y en este mismo periodo se producen cambios sustanciales en la morfología urbana ya que tienen carácter más estable permanente y decisivo de la constitución de la ciudad. Guzmán Blanco fue una de las figuras que más contribuyó hacer cambios en la Caracas Colonial. Sus obras no se limitaron a monumentos, bulevares o parques, no se puede pasar por desapercibido las vías de carreteras, ferrocarriles, puertos y los acueductos, no obstante no contempló un programa industrial o las bases para iniciarlo, aunque su federalismo le permitió evitar algunos errores debido a la retórica nacionalista, en donde prefirió los éxitos más fáciles derivados de una retórica arquitectónica.
Gaziano Gasparini nació en Italia Gorizia el 31 de julio de 1924, donde su trayecto de vida fue arquitecto, restaurador, historiador, pintor. Estudió arquitectura en el Instituto Universitario de Arquitectura de Venecia (IUAV) y, paralelamente, arte en la Academia de Bellas Artes, de la misma ciudad. Llegó a Venezuela en 1948 donde uno de sus objetivos fue el de promover la participación de este país en la Bienal de Venecia, que se retomaba tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. Al llegar a Caracas descubrió que había pocos arquitectos en el país, por lo que decide instalarse de lleno en el país. En 1949 recorrió el país, en donde visita cada pueblo, haciendo fotografías de viviendas e iglesias. En 1953 participó en el XIV Salón Oficial (Museo de Bellas Artes, Caracas) con tres óleos, obtiene el premio José Loreto Arismendi. Ese mismo año inició su trabajo como restaurador de iglesias construidas en el período colonial: la iglesia de Píritu (1953), la Catedral de Coro (1957), el Templo de Obispos (1958), el Templo de Santa Ana (1959) y la iglesia de Santa Ana (1963). Su trabajo como restaurador le valió el reconocimiento de la UNESCO, y de allí efectuó restauraciones en Colombia, Bolivia, Perú, México y Guatemala. Se dedica a la docencia universitaria a partir de 1958 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, en donde dictaba clases de Historia de la Arquitectura Prehispánica y Colonial de Iberoamérica. En 1963 dirigió el Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas de la FAU de la UCV hasta 1980. En 1971 logro crear las cátedras de conservación ambiental y restauración de monumentos e introducción a la crítica de la arquitectura. Entre sus méritos tenemos que en 1956 participa nuevamente en el XVII Salón Oficial y obtiene el Premio Federico Brandt por su obra Castilla. Concurre también a la XXVIII Bienal de Venecia, donde ganó el premio de adquisición de la Galería Internacional de Arte Moderno de Venecia. En 1958 obtiene el premio Arístides Rojas en el XIX Salón Oficial. A lo largo de su vida expone en distintas ocasiones su obra pictórica en galerías caraqueñas. Desde 1974 y hasta 1982 fue fundador y primer director de la Dirección de Patrimonio Histórico, Artístico y Ambiental del CONAC, cargo que ocupa nuevamente en 1989 hasta 1993. También se desempeñó como Secretario de la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico. En 1987 obtuvo la beca de la Fundación John Simon Guggenheim para el proyecto Arquitectura indígena de Venezuela. Se desempeñó como investigador invitado del «Getty Center for the History of Art and the Humanities» (Santa Mónica, California, 1993). La gran pasión de Gasparini fue el estudio de la arquitectura y la defensa del patrimonio. Por esta razón su trabajo como creador visual se encuentra vinculado a su labor investigativa. María Teresa Boulton en un artículo para El Nacional, tras la muerte de Gasparini, lo define muy bien: “A pesar de que no se dedicó a la fotografía como profesión, es indudable que poseía un manejo extenso sobre este quehacer. No fue su manera de expresarse particular, pero fue fundamental hacer que estas fotografías ayudaran imaginativamente a los lectores de sus libros”. Graziano Gasparini falleció en la ciudad de Caracas, el 30 de noviembre de 2019. Sus obras se encuentran en grandes colecciones como las del Museo de Múnich, el Museo de São Paulo y el Museo Reina Sofía, así como en el Museo de Bellas Artes y la Galería de Arte Nacional, en Caracas. El Archivo Fotografía Urbana atesora en su colección un cuerpo de fotografías en blanco y negro, así como una selección de los libros del autor en su biblioteca.
El editor e impresor de libros de arte Ernesto Armitano Amadei, fue quien durante años se ocupó de resaltar las grandes maravillas naturales y culturales de Venezuela en cientos de libros. Armitano decidió fundar su propia empresa. No se hacían libros artísticos y mucho menos de temas venezolanos, y casualmente el arquitecto Graziano Gasparini ocupaba un papel preponderante a raíz del terremoto de El Tocuyo en 1950 en Venezuela. Armitano y Gasparini se asocian en esta empresa de editar libros para tratar e ilustrar sobre el patrimonio monumental. Los paisajes, la flora, la fauna, la gastronomía, la artesanía y hasta las costumbres de los venezolanos están en las páginas de decenas de libros de Armitano Editores. En sus talleres se imprimió la memoria de las artes plásticas y visuales de Venezuela, y prácticamente todos los artistas consagrados de Venezuela tienen su libro publicado por esa editorial. El escritor Juan Carlos Santaella resalta además la importancia de Armitano en la cultura editorial venezolana. “Con Armitano muere, quizá, nuestro último gran impresor. El hombre que estructuró una de las mejores plataformas editoriales independientes del país”. Los nombres de aquellos autores que escriben sobre arte, y que fundaron en su momento el capítulo venezolano de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA), están ligados a títulos impresos por Armitano: Alfredo Boulton, Rafael Pineda, Juan Calzadilla y posteriormente Carlos Silva o Bélgica Rodríguez. También artistas como Jesús Soto, Pedro Centeno Vallenilla, Luisa Richter, Jacobo Borges, Carlos Cruz Diez, Tito Salas, tuvieron su tomo en este sello.
Edición en el Museo
Gazparini Graziano. Caracas la ciudad colonial y Guzmancista. Caracas: Ediciones. Armitano, 1978.
Obras del autor
Templos coloniales de Venezuela. Caracas: Edición del Banco Nacional del Descuento, 1976
La arquitectura colonial en Venezuela. Caracas: Armitano, 1985
Venezuela: monumentos históricos y arqueológicos. N/P, 1966
Muros de Venezuela. Caracas: Armitano, 1967
Caracas a través de su arquitectura. Caracas: Fundación Fina Gómez, 1969
Obras relacionadas en el Museo
Serrano, J. G. Inauguración oficial del Obelisco Guzman Blanco el 27 de abril de 1874. Ciudad Bolívar: Imprenta “El Orden”, 1974
Salas, Carlos. Historia del teatro en Caracas. Caracas: Comisión Nacional del Cuatricentenario de Caracas, 1967
Pardo, Isaac. Descripción del templo masónico de caracas. Caracas: n/p, 1894
Ferrocarril A. Carrenero
Misle, Carlos Eduardo. Plaza Bolívar. Corazón de la patria. Caracas: Ministerio de Información y Turismo, C. A. Nacional Telefonos de Venezuela, 1980
Neun, Henrique. Henrique Neun. Álbum de Caracas y Venezuela. Litografía de la Sociedad. Caracas. 1877-1878
Mikulan, Marta. Centenario del Teatro Municipal de Caracas. Caracas: Fundación Teatro Teresa Carreño, 1980
Misle, Carlos Eduardo. Teatro municipal 1881-1967. Caracas: Comisión Organizadora del Cuatricentenario de Caracas, 1967
Boscán, Guillermo Yepes. Arráiz Lucca, Rafael. Palacio Federal Legislativo, Instituto del Patrimonio Cultural. Caracas: Ex Libris, 2004
Arráiz Lucca, Rafael. El Ferrocarril en Venezuela: Una Historia sobre Rieles. Caracas: editorial Ex Libris, 2006.
